¿Porque? Una palabra, seis letras, y toda una vida para
desvelar una respuesta. Porque nos enfadamos constantemente, y al cabo del
tiempo, volvemos a hablarnos, porque siempre nos enfadamos por las mismas
tonterías, porque, ¿porque? ¡Porque! Intento hallar una respuesta a esta
pregunta, pero nunca la encuentro, te doy siempre el 101% de mi, y no recibo
nada a cambio, para mi, una sonrisa tuya lo es todo, una mirada, el regalo más
deseado de los dioses, un beso, una vida. Hemos seguido juntos el camino hacia
el cielo, abriendo puertas, hasta que un día, cuando yo abrí una, tú la
cerraste. Al cabo del tiempo la volviste a abrir, y pasamos juntos, pero
habíamos retrocedido mucho, demasiado. Ahora tu vuelves a cerrar la puerta, y no
se si estoy preparado para volverla a abrir. A Dios pongo por testigo que me
esmero para que seas feliz, pero todo lo que hago parece no tener sentido para
ti. Te doy amor, cariño, felicidad, y lo más importante, amistad. Día tras día
lucho por esgarrarte esa sonrisa de tu rostro, pero ahora, todo ha cambiado de
nuevo, y mi burbuja a estallado en 100 trozos que difícilmente puedas volver a
juntar, pero puedas estar segura que espero con ansias este día, y cuando esto
suceda, estoy seguro que llegaremos a la puerta de entrada del Paraíso, y que la
cruzaremos juntos. |